Cómo elegir el contenido y el contexto de tu vídeo online

Son varios los factores que intervienen a la hora de crear y difundir un vídeo online de éxito –y con éxito nos referimos a un vídeo que realmente cumpla tus objetivos de comunicación–. Empecemos por el primer paso: el contenido.

 

Contenido 

Hay muchas marcas y profesionales cuyo razonamiento es: “Necesitamos hacer un vídeo para…”. El contenido de un vídeo –así como el contenido en el resto de formatos–, no debe comenzar con una necesidad de la marca, sino con la necesidad de tu usuario o cliente.

El público sólo verá tu vídeo online por dos razones: porque sea útil o porque sea entretenido. Así que antes de crear el contenido, plantéate: ¿Cómo puedes realmente aportarle valor a tus usuarios? ¿Qué necesitan para disfrutar más de tu marca o producto?

Una vez identificada esta necesidad, deberías preguntarte: ¿Es realmente el vídeo el mejor formato para llevarlo a cabo? ¿Qué perdería este contenido si no lo hicieras en vídeo?

Con otras palabras lo explica  Jeremy Stinton, director de estrategia de Buto, para un artículo de eConsultancy:

“Entender realmente a tu audiencia y validar que les entiendes, más allá de pensar que sabes lo que quieren, es absolutamente vital. Empieza por entender el problema, y crea primero la estrategia antes del contenido”.

Preocúpate por conocer bien a tu audiencia, busca en qué comunidades online están, qué miran, qué les interesa. Sólo así podrás crear un contenido realmente relevante para ellos.

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Contexto

¿Vas a crear un vídeo para tu web o estás pensando más bien en una campaña de marketing? Crear el contenido es sólo la mitad del trabajo. Si no lo crees, lee este artículo sobre por qué los profesionales del marketing deberían gastarse la mitad de su presupuesto en distribución.

Puedes crear el contenido sin pensar en la distribución o sin invertir en ella, pero malgastarás tus recursos. Un contenido por sí solo no cumplirá tus objetivos sin un buen plan de distribución, debes tener muy claro dónde lo vas a colocar y por qué.

Por ejemplo, has decidido crear un vídeo útil, que dé más información sobre tu producto y servicio y quieres colocarlo en tu web. Perfecto pero… ¿Has pensado en cómo alterará –o mejorará– este vídeo la experiencia de tu usuario en tu web? ¿Cómo afectará al customer journey? ¿Es el contexto adecuado para ese contenido? Al final, se trata de realizar un ejercicio de empatía máxima y de definir el recorrido que realizan los usuarios en tu web para poder encontrar el mejor espacio para la colocación de tu vídeo.

Otro ejemplo: campaña de marketing. Seguro que alguna vez te ha ocurrido como consumidor, el estar obligado a ver un anuncio cuando no te apetece, cuando estás interesado en otra cosa. Cuidado: una mala distribución puede provocar el efecto contrario al que estás buscando. Dado que ya sabes cómo es tu público y qué intereses tiene –ejercicio que has realizado antes de crear el contenido–, podrás deducir aquellos sitios en los que distribuir tu contenido.

De todas formas, si quieres ayuda o asesoramiento sobre este tema, consúltanos sin compromiso. Podrás elegir entre una amplia variedad de productos, según cuáles sean tus objetivos. Además, tenemos diferentes métodos de segmentación para garantizar que el contenido llegue exactamente a tu público, tanto en edad, género y localización como en intereses o intención.

¡Te esperamos!

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