Ads.txt que son y limitaciones

Ad Fraud: Qué son los ads.txt, para qué sirven y qué limitaciones tienen

El pasado mes de mayo de este año la IAB lanzó ads.txt –authorized digital sellers– como medida para luchar contra el Ad Fraud en programática.

[Antes de seguir leyendo este artículo, asegúrate de entender qué es y cómo funciona el Ad Fraud en programática. Aquí encontrarás todos los tipos explicados].

Qué son los ads.txt y para qué sirven

Se trata de un fichero que se inserta en el servidor web de los publishers y en el que se especifican todos los ad exchanges autorizados.

Del mismo modo, las otras plataformas programáticas (como los DSPs) también integran los ficheros ads.txt con los publishers autorizados para la venta.

Esta medida permite que solo se realicen transacciones programáticas con los vendedores que aparecen en la lista. Así se garantiza que no se están falseando ni suplantando los dominios de los publishers y que no se revenden los inventarios.

Con ello, los anunciantes y marcas pueden estar más tranquilos de que están comprando la publicidad donde realmente quieren hacerlo.

Según explican en este artículo de DirComfidencial, ya lo han adoptado medios como The Guardian, Financial Times, New York Times o Fox News –en España lo han implementado El País y El Mundo–.

¿Cuáles son sus limitaciones?  

Según explican en Digiday, hay varios problemas en cuanto a esta nueva solución. Por un lado, los editores pueden escribir mal los nombres de los vendedores autorizados.

Mike Moore, Associate Director Programmatic Partnerships de GroupM, explica que añadir a los vendedores autorizados es todavía un trabajo manual, por lo que hay muchos errores tipográficos.

En el artículo se afirma que el equipo de Moore hace poco encontró al menos 45 variables de cómo los publishers escriben AppNexus o Google AdX en sus archivos ads.txt. “Los DSPs pueden no ser capaces de leer esos errores, por lo que pueden perder vendedores legitimados”.

Por otro lado, no se pueden identificar las impresiones fraudulentas, ni tampoco si el inventario –display o vídeo– se corresponde con el formato que ese publisher realmente vende.

No obstante, es lógico que presente limitaciones ya que el problema del Ad Fraud es muy complejo y tiene muchas variantes. Pero sin duda se trata de una buena solución para combatir la suplantación de dominios.

Otras medidas para combatir el Ad Fraud

Desde ADman Media siempre recordamos que una de las medidas más fiables para reducir al máximo las posibilidades de Ad Fraud es apostar por la programática directa.

Las subastas privadas con un número cerrado de anunciantes y publishers, los acuerdos directos automatizados y los preferred deals –acuerdos sobre el precio entre publisher y anunciante pero sin garantizar la compra–, permiten que las campañas se distribuyan en entornos seguros y controlados.

Otra de las recomendaciones es que se escojan siempre partners de confianza. Según Marketing Land el porcentaje de ad fraud puede ser del 25 al 50% con ad exchanges de mala reputación, frente al menos del 10% que ofrecen los más fiables.

En definitiva, los ads.txt son una buena solución para combatir la suplantación de dominios y aunque todavía falten nuevas soluciones por implementar, se acabarán encontrando ya que la publicidad programática será, sin ninguna duda, la única publicidad que conoceremos en el futuro próximo.

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